jueves, septiembre 21, 2006

A buenas horas con la ética

Hace unos días ha salido una nota de prensa del Col·legi de Periodistes de Catalunya en la que, muy enfadados, dicen que basta ya de utilizar una plataforma presuntamente informativa para manipular, tergiversar y (des)orientar a la población hacia una opción política concreta.

¿...?

No entiendo.
¿Dónde está la novedad?.
¿Están tirando la primera piedra?
¿Es una catarsis?
¿Acaban de nacer?

Parece que acaben de caer del guindo. El CPC se nos descuelga ahora con que hay medios que pretenden influir en la percepción política de los ciudadanos.

Leído en La Vanguardia primero y corroborado en la propia web del CPC.

¿Tendrá algo que ver que se renueve el gobierno en poco más de un mes? ¿Estarán buscando su espacio en la camada para agarrarse a la ubre más grande?

Y por si al acabar de leerlo sólo has esbozado una sonrisa, acaban con un anexo que muestra dos de los principios de su (de los periodistas, en general) código deontológico. Yo es que me parto. Cuando esa nota de prensa haya llegado a las redacciones más de uno se habrá ruborizado. O, por lo menos, deberían.